Buff. Este hay que pinchar en él para ampliarle, porque si no, no se ve nada.
Pues sí. Por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a poner un mapa relacionado con el curro. No me puedo resistir. Es que es bastante curioso.
El mapa refleja el trazado de las líneas de AVE Madrid-Sevilla y Madrid-Barcelona en la zona de su confluencia al sur de Madrid. Son las líneas pintadas en azul.
El trazado del Madrid-Sevilla sale de la madrileña estación de Atocha y avanza en dirección sur a lo largo del corredor del Manzanares, que es la única zona aún no urbanizada por completo. Hasta ahí todo bien.
El primer problema vino cuando hubo que buscar un acceso para la nueva línea procedente de Barcelona. Por el Este no había sitio disponible en Madrid, y la ejecución de un trazado soterrado dispararía los costes de la obra en dinero y en plazos de ejecución hasta límites inverosímiles. No era demasiado viable.
Al final se optó por conectar la nueva línea de AVE Madrid-Barcelona con la ya existente del Madrid-Sevilla en algún punto al Sur de Madrid. En el mapa se ve cómo el nuevo trazado proveniente de Barcelona gira de repente hacia el sur a la altura de Coslada, describe una curva muy abierta al sur de Vallecas y finalmente conecta con el Madrid-Sevilla junto al río Manzanares a la altura de San Cristóbal de los Angeles, muy cerca del término municipal de Getafe, y mucho más al sur de donde uno intuitivamente lo esperaría.
La solución adoptada conllevaba un problema. Y es que todos los trenes provenientes de Sevilla y los de Barcelona confluían en el mismo punto al llegar a Madrid. Incluso físicamente coincidían en el mismo tramo de vía durante unos cuantos kilómetros antes de llegar a la estación de Atocha. No existía riesgo alguno de seguridad (la velocidad aquí es ya muy reducida, cerca de la terminal, y el sistema de señalización y conducción automática es realmente eficiente), pero sí que podía existir un riesgo de saturamiento de la línea a medio plazo. Un cuello de botella.
Necesitamos un by-pass, doctor.
La filosofía del by-pass es muy sencilla. Un tren que vaya de Andalucía a Cataluña no tiene por qué parar en Madrid-Atocha. Mediante la construcción de un pequeño tramo de vía al sur del enlace original se forma un triángulo que permite a los trenes directos pasar de largo sin entrar a Madrid capital, con el consiguiente ahorro en tiempo de viaje y en descongestión del tramo más crítico de la línea.
El By-pass finalmente se construyó entre los puestos de banalización de Los Gavilanes (Getafe) y Vallecas, con una bonita pérgola y un nuevo viaducto sobre el Manzanares. Hoy está ya operativo. Y sus dos vías son las que están pintadas de verde y rojo en ese plano del Proyecto Constructivo.
Teniendo en cuenta que estamos en crisis y que el dinero no es algo que nos sobre precisamente, ¿se os habría ocurrido alguna solución mejor?

