Fuente: Strange Maps.
http://strangemaps.wordpress.com/2007/01/09/58-its-a-pigs-world/
Pues sí. Como me daba bastante pereza comentar el mapa de Piri Reis, he decidido buscar un mapa esotérico nuevo que demuestre la existencia de inteligencias extraterrestres que controlan nuestras vidas, y lo he encontrado rapidamente, claro.
Este mapa de la distribución mundial de la cabaña porcina es un mapa especialmente cerdo, no solo por los datos representados, sino por el inverosímil trazado de las fronteras de los países, que nos sugiere que el autor era un iniciado en los misterios que le permitían poseer una información sobre el futuro aún no disponible en su época, lo cual supone una evidencia desconcertante, sobre todo para todos aquellos que no creemos en esas paparruchas.
Como suele suceder en estos casos, el mapa es anónimo y no tiene fecha conocida. Así que me puedo atribuir perfectamente su “hallazgo” como evidencia magufa. La época en la que fue dibujado la podemos deducir fácilmente de las fronteras en el continente africano, que son las inmediatamente anteriores a la primera Guerra Mundial y al reparto de las colonias alemanas (hoy Tanzania, Namibia y Camerún) entre los vencedores.
Camerún aparece mucho más “engordado” hacia el Este que en la actualidad porque incluye una franja de territorio (el “Neukamerun”) que estuvo bajo administración alemana entre 1912 y 1916. Esa curiosa frontera nos permite datar el mapa con precisión y situar su publicación en ese periodo de cuatro años, en los inicios de la primera Guerra Mundial.
Sin embargo, al mirar a Europa, las fronteras dibujadas son las inmediatamente posteriores al final de la guerra. Austria-Hungría se ha desintegrado, las tres repúblicas bálticas han accedido a la independencia y Rumanía ha incorporado Transilvania y Besarabia. El autor ya sabía cómo iba a terminar la guerra (y el reparto posterior de territorios) en 1916(!). Pero no sólo eso, la frontera oriental de Polonia aparece dibujada… no como era en la época de entreguerras, sino tal y como es hoy en la actualidad (!!). ¿Cómo puede explicarse eso? ¿Qué inteligencia extrahumana pudo señalar al autor cómo iba a ser el trazado de la frontera polaca 30 años después de su época para que éste reflejara tan extraordinario y esotérico conocimiento en un humilde mapa de cerdos y poder transmitirlo así a la posteridad con discrección y sigilo?
Las sorpresas aumentan cuando miramos hacia Sudamérica. Ecuador aparece con unas fronteras similares a las actuales, sin incluir la provincia de Oriente, que perdió en 1941/42, y que nuestro anónimo cartógrafo ya sabía que iba a perder 25 (!) años antes.
Y lo más alucinante viene al mirar hacia Asia, donde algunas de las fronteras dibujadas no se corresponden con ningún periodo histórico conocido. La conclusión es evidente: representan un estado futuro que aún no se ha producido pero cuyo conocimiento intenta transmitirnos subrepticiamente nuestro clarividente autor de mapas porcinos. El el futuro China se desmembrará, La Mongolia Interior china se fusionará con la Mongolia independiente actual para formar una Gran Mongolia”, Arabia Saudi se expandirá fuera de sus fronteras incorporando a los estados vecinos, se redibujará todo el mapa de Oriente Medio, y por último una nueva frontera separará la Rusia europea de la asiática en los montes Urales.
Pues sí que es cerdo el mapa, sí.
No, en realidad todo lo anterior es una broma. Todas las fronteras del mapa son perfectamente explicables (si es un simple mapa porcino, leñe!). Lo único que quería resaltar lo sorprendentemente fácil que es interpretar “esotéricamente” cualquier mapa antiguo. Lo jodido es pararse a estudiarlo y tratar de descubrir por qué algunas cosas no parecen cuadrarnos, pero eso ya implicaría trabajar en serio, claro…

